Muchos productos presentan estructuras metálicas pintadas tanto con pintura en polvo epóxico como líquida. Los polvos crean una capa de polímeros que están firmemente adheridos a la superficie tratada. Este tipo de pintura generalmente resiste muy bien a los deslizamientos y a los impactos.
En cambio, el cromado se obtiene mediante un tratamiento galvánico con cromo que hace que la superficie sea brillante, con efecto espejo. Entre los acabados ofrecidos por Flexform se incluyen el satinado, el cromado, el bruñido, el cromo negro y el champán.